21 excusas que sabotean tu peso y tu salud

There is no excuses

Si estás leyendo esto es porque estás interesado en lograr resultados en estos dos temas: perder peso y mejorar tu salud.

Es probable que hayas hecho muchos intentos, algunos de ellos por el camino que parecía más rápido y fácil, otros por el camino empedrado y cuesta arriba de la exigencia desmedida y la culpa.

En todos te habrás dado por vencido al poco tiempo, bien por obtener el resultado deseado y abandonar al creer que ya todo estaba ganado, o bien por no obtener resultados y abandonar por cansancio.

En todos esos intentos hay un punto en común que será el tema del articulo de hoy: el plan de acción no era el adecuado, estaba enfocado en acciones externas, en comer menos, en hacer más ejercicio, en una lucha en contra de ti mismo y de tu cuerpo.

Tus repetidos fracasos tienen su raíz en una sola causa y tendrás que aceptar mi honestidad:

¡El problema eres tú! 

Tu eres responsable de tu actitud, tú eliges el enfoque, tú diseñas el plan de acción correcto o equivocado.

Existen verdades universales absolutas e irrefutables, una de ellas es que lo que siembras será lo que coseches. No puedes culpar a nadie de las semillas que elegiste sembrar, el único responsable es quien realiza la siembra.

Ha llegado el momento de pararte frente al espejo y hacerte una pregunta:

¿Por qué estoy gordo y/o enfermo? 

Confío en que la responderás con total honestidad.

Sin excusas, sin echar culpas, sin comenzar a justificar tu fracaso sin siquiera haber comenzado.

Todo lo que has hecho desde hoy hacia atrás en tu vida, toda elección, toda decisión, todo exceso, cada error cometido es una semilla sembrada que dio su fruto. 

No vale la pena engañarse, buscar la causa fuera de ti se traduce en esas excusas y culpas de las que hablo.

¡Sólo tu eres responsable! 

Es posible que te duela reconocerlo. Que al hacerte consciente de esta verdad una vez más intentes justificarte ¡para! 

Si tú eres el responsable, y hay un regalo oculto en esta verdad, puedes hacer algo al respecto, comienza por reconocer que tus resultados no dependen de nada que pase afuera sino de lo que pasa adentro de ti.

Hoy mismo puedes comenzar a tomar nuevas elecciones, a sembrar nuevas semillas. Hoy quiero desafiarte a realizar una nueva siembra que garantice una mejor cosecha.

¿Qué semillas?

  • Lee y aprende más para que elijas y actúes basado en el conocimiento
  • Aprende a tomar decisiones conscientes y firmes.
  • Concentra tu energía en el logro y en lo que se requiere para llegar a él.
  • Pregúntate cada noche si lo que hiciste en el día  te llevará a donde quieres estar.

 

¡La vida es un desafío!

Te invito a tomar las riendas de tu vida, tu peso y tu salud, a dejar de delegar tu responsabilidad en otros, te reto a cambiar tu actitud, vamos juntos a:

 

  • Descubrir la raíz de tus problemas de peso y salud, ha llegado la hora de la verdad y esa verdad te hará libre.
  • A ser lo más fuerte y determinado que puedas ser.
  • A aceptar lo que es y a transformarlo en lo que quieres que sea.
  • A hacer lo mejor, a dar lo máximo, a leer más, a aprender más, a pensar, elegir y vivir mejor

 

El valor de este momento está en aceptar el desafío de convertir tu vida en algo excepcional. Comenzar a elegir las semillas, realizar la siembra con las elecciones y acciones de cada día y esperar confiado la cosecha. 

 

Una manera de garantizar una buena cosecha es retirar la mala hierba que te exime de tu responsabilidad, eliminar la maleza que justifica tu fracaso, abonar el terreno con pensamientos poderosos, planear la siembra de acuerdo con una estrategia personalizada y tener en cuenta que toda semilla requiere de un proceso de germinación y crecimiento antes de dar fruto.

 

Si pretendes que tu siembra dé fruto de inmediato, si te ofrecen frijoles mágicos que crecen de repente, si buscas fertilizantes milagrosos que aceleren la aparición de los frutos puedes suponer de manera anticipada cuál será la calidad de tu cosecha y la duración de tus resultados.   

 

Voy a dejarte una lista de malezas y malas hierbas mentales, me limito a mencionarlas y te dejo la tarea de analizarlas, cuestionarlas y ver cuántas de ellas has usado para justificarte, excusarte y  culpar a alguien más de tu cosecha 

 

  1. No tengo tiempo de comer bien, mi rutina me lo impide, yo trabajo todo el día y como lo que puedo.
  2. No sé cocinar, no me gusta la cocina y no tengo tiempo para comer de manera saludable.
  3. No tengo fuerza de voluntad, no soy capaz de dejar las harinas, mi debilidad es el dulce.
  4. No puedo cuidar mi alimentación debido a mis compromisos sociales, laborales, familiares.
  5. Yo no sirvo para hacer dieta, soy muy glotón y me gusta comer.
  6. No sirvo para aguantar hambre y hacer sacrificios. No tengo fuerza de voluntad.
  7. Yo si quiero bajar de peso, pero no sé qué comer, dame menús, recetas, cantidades, horarios, trucos.
  8. Yo hago dieta, como saludable, me encantan las frutas, como cereales integrales, poquitas harinas, nada de grasa, pero vivo muerto de hambre.
  9. Cocinar para mi familia los alimentos que no puedo comer es una verdadera tortura.
  10. Mi pareja no me apoya, mi familia me critica, mis amigos me presionan.
  11. Estoy gordito, pero hace parte de mi identidad, perdería mi estilo, soy un gordito simpaticón.
  12. Yo no vivo de apariencias, lo que importa es quien soy y no como me veo.
  13. En mi familia todos somos gruesos, así somos y así seguiremos siendo.
  14. Lo mejor es comer de todo con moderación, la comida no importa y además me tomo mis medicamentos con juicio.
  15. Para qué hacer dieta si al final recupero el peso perdido y hasta más.
  16. No puedo hacer ejercicio, me duelen las rodillas, no me queda tiempo, estoy muy pesado.
  17. Me cuesta bajar de peso porque tengo metabolismo lento, sufro de la tiroides, mi genética es así.
  18. Tengo resistencia a la insulina, bajar de peso es difícil para mí.
  19. Estoy enfermo del corazón, no puedo hacer esfuerzos físicos.
  20. Tengo diabetes, no puedo aguantar hambre.
  21. No me gustan las grasas, me dan asco, no me gusta el huevo, soy intolerante al gluten, odio los vegetales.

 

Ya te dije que la verdad libera, aceptar la verdad, reconocer tus excusas, dejar de ampararte en ellas no es negativo, es la realidad y para darle solución a un problema, el primer paso es reconocer que existe, que tu lo has creado y sólo tu puedes solucionarlo si así lo eliges.

 

Todas estas excusas te impiden profundizar en la solución, al negar el problema rechazas el remedio, aunque te convenzas de que tu siembra está justificada y que no tienes otras semillas que sembrar, eso no cambiará la cosecha. 

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